Ventilación · 6 min de lectura
Ventilación básica para un armario de cultivo
Cómo coordinar extracción, entrada de aire y circulación interior sin sobredimensionar el equipo.

Extracción y circulación resuelven problemas distintos
El extractor renueva el aire del recinto; los ventiladores interiores lo mueven para reducir zonas estancadas y diferencias de temperatura o humedad. Sustituir uno por otro deja una parte del problema sin resolver.
Calcula el volumen y después las pérdidas
Multiplica anchura, fondo y altura para conocer el volumen interior. El filtro, la longitud del conducto, sus curvas y las rejillas reducen el caudal disponible. Usa la tabla del fabricante para estimar esas pérdidas y conserva margen de regulación.
- Mantén libres las entradas pasivas
- Evita curvas cerradas y conductos aplastados
- Comprueba que filtro, extractor y tubo compartan diámetro
El aire suave y repartido es más útil
Orienta los ventiladores para mover el conjunto sin castigar siempre la misma zona. Las hojas pueden tener un movimiento ligero; una corriente directa y continua puede secar o dañar tejidos. La distribución importa tanto como el número de ventiladores.
Mide antes de subir la velocidad
Coloca el termohigrómetro a una altura representativa y deja estabilizar el sistema. Comprueba varios puntos y momentos del día. Cambia una sola variable cada vez para saber qué ajuste ha funcionado.
Ruido, limpieza y seguridad
Los soportes antivibración, un conducto bien sujeto y un equipo dimensionado para trabajar sin ir siempre al máximo pueden mejorar el ruido. Desconecta antes de limpiar, protege conexiones de salpicaduras y sigue el manual del fabricante.
Fuentes y lecturas técnicas
Fichas y lecturas relacionadas
Consulta las especificaciones y comprueba que encajan con tu instalación. Una ficha informativa no confirma stock ni venta activada.
