Medición · 5 min de lectura
Cómo medir el pH correctamente
Una rutina sencilla para obtener mediciones coherentes y cuidar el electrodo del medidor.

Prepara soluciones frescas y recipientes limpios
Consulta el manual para saber qué puntos de calibración necesita tu modelo. Vierte solo la cantidad necesaria en vasos separados y no devuelvas al frasco la solución usada: podrías contaminar el contenido restante.
Limpia, hidrata y calibra en ese orden
Un electrodo sucio o seco puede ofrecer una calibración inestable. Enjuágalo con cuidado, aplica el procedimiento de limpieza del fabricante, hidrátalo si corresponde y calibra después. No frotes el bulbo de vidrio.
Haz una medición repetible
Mezcla la muestra de forma suave, introduce la parte indicada de la sonda y espera a que la lectura se estabilice. Registra valor, temperatura, fecha y tipo de muestra. Comparar mediciones hechas igual aporta más que una cifra aislada.
- Enjuaga entre muestras
- No apoyes el bulbo contra el recipiente
- No corrijas hasta confirmar una lectura dudosa
Guardar el electrodo también es medir bien
Mantén la punta húmeda con la solución de conservación recomendada, habitualmente KCl. No la guardes seca ni sumergida en agua destilada, desionizada o de ósmosis salvo que el fabricante indique expresamente otra cosa.
Señales de que toca revisar el equipo
Lecturas que tardan demasiado, oscilaciones persistentes o una calibración que falla justifican limpiar, hidratar y repetir con soluciones nuevas. Si el problema continúa, revisa daños y vida útil según el soporte de la marca.
Fuentes y lecturas técnicas
Fichas y lecturas relacionadas
Consulta las especificaciones y comprueba que encajan con tu instalación. Una ficha informativa no confirma stock ni venta activada.
